Día del Orgullo Friki 2007
El Mundo de Luisiroth: diciembre 2006

El Mundo de Luisiroth

Si eres demasiado normal, más te vale no entrar.

domingo, diciembre 31, 2006

Im-presionante

Hoy no voy a extenderme mucho, solo quería que vierais un video que me ha encantado. Yo me encuentro en las mismas condiciones físicas que el chaval y actualmente soy incapaz de hacer algo parecido. Es más, si lo intento no solo acabare con un mareo de narices, si no tambien seguramente con dicha parte del cuerpo empotrada en el suelo.

La pareja en cuestión son Piotrek Iwanicki y Dorota Janowska.
Disfrutad del video.


sábado, diciembre 23, 2006

Malentendidos (segunda parte)



Han pasado varios años desde los desafortunados acontecimientos que narré en mi anterior post. Nuestro amigo Sephiroth sigue traumatizado por lo ocurrido hasta tal punto que acabó perdiendo la cordura al poco tiempo, debido al insoportable sentimiento de culpa que albergaba...

Tras recluirse durante años, con lo cual no se volvió a celebrar la fiesta de los findes, empezó a experimentar una alteración de la realidad por culpa de las constantes pesadillas que le atormentaban noche tras noche...

Acabó viendo a todo el mundo como pollos asados extraterrestres que querían conquistar el mundo ganándose la confianza de los inocentes comensales... y como solo el conocía esa terrible verdad... era el único capaz de salvar el mundo...

Pero su desgracia no acabó allí, ya que una criatura extraterrestre (la única que realmente lo era) aprovechó su desequilibrio mental para hacerle creer que era su mamá desaparecida y que iba a ayudarle. En parte era cierto, le iba a ayudar. Pero su misión no era otra que acabar con la raza humana, a diferencia del noble propósito que tenía Sephiroth de salvarla de los (inexistentes) pollos asados extraterrestres (vale, ambas cosas en realidad eran lo mismo, pero no es el tema). El nombre de esa criatura no era otro que Jenova, y sobra decir que no era su mamá.

Y así lo hicieron, Sephiroth empuñó su katana y con la ayuda de su reencontrada "mamá" se dedicó a acabar con todos los pollos extraterrestres uno tras otro. Bueno, al menos eso era lo que el pensaba que hacía... todos sabemos de sobra el desastre que arma en realidad.

Llegados a este punto podemos plantearnos su relativa culpabilidad en el desafortunado acontecimiento ocurrido en la Capital Olvidada, lo cual nos impactó a todos profundamente. Con esto no pretendo echar la culpa al grupo formado por Cloud y sus amigos, en absoluto. Ellos no sabían lo que estaba ocurriendo y cualquier persona hubiera reaccionado de la misma manera. Solo quiero dar a entender que la ignorancia puede dar lugar a la injusticia.

Y hasta aquí mi reflexión sobre Sephiroth, espero que haya servido para que penseis sobre la situación, con eso me basta. A los que le odiais no os pido que perdoneis a Sephiroth, solo que le entendais un poco.

lunes, diciembre 04, 2006

Malentendidos

Hay veces en las que las cosas no son lo que parecen, si no preguntarle al de sobra conocido Sephiroth, me explico. El estaba un dia con su delantal (con motivos de pequeños chocobos de colores) y su gorro de cocina (idem) cocinando felizmente un pollo asado, ya que había invitado a cenar a sus amigos de Soldado y de los Turkos, cosa que hacía a menudo, como buen amigo que era.

Al rato de estar cocinando el pobre se da cuenta de que se le ha acabado el perejil, sin el cual es incapaz de cocinar nada (recordemos que Sephiroth es un fiel seguidor de Arguiñano). Decide dejar el horno a fuego lento y se va corriendo al 24 horas de Nibel, que seguro que tienen.

Aun ataviado con el delantal, el gorro y su katana (la cual utiliza para trinchar el pollo y trocear el perejil, por supuesto) entra a toda prisa en el 24 horas, donde afortunadamente tienen dicho condimento. Al ir a pagarlo no les queda cambio y la dependienta tiene que ir a buscar (Sephiroth nunca usa tarjeta de crédito, para poder controlar mejor su economía, es muy responsable), mientras nuestro amigo se pone nervioso por las prisas, empieza a tamborilear con el pie en el suelo y se quita el gorro y el delantal, que del estrés empieza a tener calor. Finalmente llega el cambio y puede pagar y salir a toda prisa, tanta prisa que hasta se olvida sus atavíos de cocina.

Cuando sale de la tienda observa horrorizado como por culpa de haberse equivocado con la potencia del horno, tanto su casa como los alrededores están siendo pasto de las llamas, lo cual lo deja tan trastornado que es incapaz siquiera de moverse. Y es en ese momento cuando llegan sus amigos y lo ven en medio de la plaza parado, rodeado por las llamas en la escena que todos conocemos. Con lo cual, evidentemente, lo malinterpretan cruelmente.

Pues bien, hasta aquí mi análisis de la situación. Moraleja: no hay que juzgar nada por las apariencias y tener prejuicios, no llevan a ninguna parte. Hasta la próxima!!!.